viernes, 20 de noviembre de 2015

Stonehenge empieza a revelar las vidas de sus constructores

Hace unos 6.300 años, aquí cayó un árbol. Para los antiguos habitantes de esta región del sur de Inglaterra, ese acontecimiento se convirtió en una inmejorable oportunidad inmobiliaria: el árbol caído se encontraba en las proximidades de un arroyo y en medio de un territorio abundante en animales de caza.



Según David Jacques, arqueólogo de la Universidad de Buckingham, sobre las raíces expuestas de ese árbol, aquellos habitantes apisonaron barro hasta levantar una pared. A pocos pasos, hicieron un agujero en el suelo y clavaron un poste, que pudo haber servido para sostener un techo de paja o de pieles de animal. Jacques sostiene que esa fue una de las primeras casas de Inglaterra.



En octubre último, en la más reciente excavación del sitio conocido como Blick Mead, el arqueólogo y su equipo cavaron una zanja de 12 metros de largo, 7 metros de ancho y 1,5 metros de profundidad, para examinar esa estructura y su entorno. Encontraron un hogar con fragmentos de pedernal con signos de exposición al fuego, fragmentos de huesos, láminas de pedernal usadas como puntas de flechas o herramienta cortante, y recipientes con ocre mineral, tal vez utilizado como pigmento. "Acá se oye el ruido de gente que hace sus cosas -dice Jacques al imaginar el ir y venir del año 4300 a.C.- Gente como nosotros, y con nuestras mismas preocupaciones." A menos de 2 kilómetros de distancia, está Stonehenge.



Para Jacques, esa casa es parte de la historia de Stonehenge, por más que los ocupantes de la casa primitiva de Blick Mead nunca hayan visto el gigantesco monumento megalítico: las primeras obras en Stonehenge comenzarían más de mil después. Pero según el arqueólogo, Blick Mead ayuda a entender la transición de los cazadores-recolectores que se convirtieron en agricultores y luego construyeron Stonehenge y los otros monumentos prehistóricos desperdigados por la campiña inglesa.

"El monumento de piedra es icónico -dice Wolfgang Neubauer, director del Instituto Ludwig Boltzmann de Prospección Arqueológica y Arqueología Virtual de Viena-. Pero ese es sólo un ingrediente de algo mucho más amplio." Las modernas tecnologías incorporadas durante la década pasada, como el "georradar" o radar de penetración de tierra, revelaron precisos detalles sobre la vida de aquellos pobladores, para quienes estos megalitos gigantes tenían un profundo significado.

Un desfile de monumentos

La historia de Gran Bretaña se inicia hacia fines de la última era glacial. Con el frío, Gran Bretaña se vació de habitantes: como gran parte del agua de los océanos estaba congelada en forma de glaciares, el nivel de los mares era más bajo, y la isla estaba conectada al resto de Europa. Pero a medida que el mundo se fue templando, los pobladores migraron de regreso, hasta que el aumento del nivel de las aguas hizo desaparecer ese puente con el continente.

Alrededor de 3.800 a.C. aparecieron los primeros grandes monumentos, montículos rectangulares conocidos como túmulos alargados y que servían de tumbas de cámara. Hacia 3.500 a.C., cerca de Stonehenge, fue cavada una zanja de 3,2 kilómetros de largo y 91 metros de ancho, hoy conocida como Cursus de Stonehenge (del latín, cursus, "pista de carreras", ya que sus descubridores del siglo XVIII pensaron que se trataba de una pista de carreras de los romanos). Stonehenge propiamente dicho empezó como una zanja de cimentación circular realizada alrededor de 2.900 a.C., sobre la que se erigió un anillo de postes de madera.

Unos 400 años más tarde llegó el apogeo de los "henges", estructuras arquitectónicas prehistóricas consistentes en una zanja circular delimitada por un terraplén (en ese sentido, el Stonehenge actual no es un verdadero "henge", ya que el terraplén se encuentra adentro de la zanja circular.)

A 32 kilómetros al norte de Stonehenge se encuentran los tres círculos de piedras de Avebury. El círculo exterior tiene 335 metros de diámetro, y es tan grande que la aldea homónima ha ido creciendo sobre el propio "henge". En el centro se encuentra el pub Red Lion, fundado hace 400 años. Cerca de Stonehenge está Durrington Walls, una construcción circular de tierra de casi 500 metros de diámetro.

Michael Parker Pearson, de la University College London, ha excavado viviendas en Durrington Walls y en la ribera del cercano río Avon, y cree que aquí vivían los hombres que trabajaron en la construcción de la etapa más monumental de Stonehenge, que comenzó alrededor de 2.600 a.C. En ese entonces se tallaron y movieron las gigantescas piedras de unas 40 toneladas de peso. Pearson cree que durante la fase inicial de construcción, trajeron a Stonehenge piedras basálticas más pequeñas, de unas 2 toneladas cada una, desde las montañas galesas de Preseli, y que tiempo más tarde acarrearon piedras más grandes. Como los primeros británicos no tenían lenguaje escrito, la más sencilla de las preguntas sigue sin encontrar una respuesta concluyente: ¿Por qué fue construido?

En opinión de Parker Pearson, Durrington Walls era la tierra de los vivos, simbolizada por los postes de madera de Woodhenge, mientras que Stonehenge era la tierra de los muertos. Pearson cree que los primeros británicos se reunían en Durrington Walls para celebrar, y que luego iban en procesión a Stonehenge para honrar a sus ancestros. En la revista Antiquity, Parker Pearson y sus colegas describieron los residuos de ácidos grasos que identificaron en el interior de recipientes de cocción. "Ya sabemos el menú: carne vacuna y de cerdo, hervida o asada, con un toque de manzanas, bayas y avellanas -cuenta Pearson-. La dieta básica era muy fuerte en carnes."

El arqueólogo comenta que la gente venía de cerca y de muy lejos a las festividades. Al parecer, el análisis de los dientes del ganado hallados reveló la presencia de diferentes isótopos de estroncio, que varían en función de los minerales presentes en el agua del lugar, señal de que los animales habían sido criados en otra parte y luego llevados a Durrington Walls.

Timothy Darvill, de la Universidad Bournemouth, quien en 2008 condujo una pequeña excavación en Stonehenge, tiene otra idea sobre el significado del megalito, y apunta a las piedras basálticas, que en su opinión no fueron agregadas al monumento hasta una segunda fase, alrededor de 2.500 a.C., y que según las leyendas poseen poderes sanadores. "Esas piedras son muy especiales. Tal vez su relevancia no ha sido plenamente desentrañada", dice Darvill.

El investigador admite que tal vez originalmente Stonehenge haya sido "la tierra de los muertos", como asegura Pearson. Pero luego Stonehenge se fue convirtiendo en una especie de Lourdes prehistórico, donde la gente acudía en busca de sanación. "Creemos que Stonehenge era más bien un lugar para los vivos", dice Darvill.

Una mirada al pasado

Y puede haber mucho más todavía, escondido bajo la superficie. "Tendemos a creer que los pedacitos que vamos encontrando son los que importan, pero necesitamos saber que hay realmente ahí", dice Vincent Gaffney, de la Universidad de Bradford. La idea de usar georradares y magnetómetros para analizar el suelo sin necesidad de excavar se remonta a varias décadas atrás. En los últimos años, esos equipos, y en especial las computadoras que procesan los datos, se han abaratado tanto y se han vuelto tan veloces, que son utilizados extensamente en tareas arqueológicas.

Neubauer colaboró con Gaffney en el relevamiento de más de 2000 hectáreas en los alrededores de Stonehenge y Durrington Walls. "Es como si por esa zona hubiese transitado un ejército", cuenta Gaffney.

En septiembre último, hicieron una sorprendente aseveración: enterradas en los terraplenes de Durrington Walls hay unas 90 piedras erguidas. Algunas alcanzan los 5 metros de alto. Gaffney afirma que originalmente pueden haber sido hasta 200, más del doble que en Stonehenge. "Eso revela la escala que tenía este lugar."Si esos hallazgos son ciertos, refutarían la diferenciación de Durrington Walls como tierra de los vivos y Stonhenge como tierra de los muertos planteada por Parker Pearson, pero el arqueólogo duda de su veracidad, ya que aún no han sido publicados en ninguna publicación especializada.

Jacques no se conforma con haber desenterrado una casa y espera poder ampliar sus excavaciones hasta descubrir una aldea. "Estamos hablando de los británicos originarios", dice Jacques. "Encontramos la cuna de Stonehenge." Tras la finalización de la etapa monumental de la construcción, alrededor de 2.400 a.C., Stonehenge fue alterado, pero la era de los megalitos ya había pasado.

"En ese preciso momento, el mundo cambió", dice Parker Pearson. Nuevos pueblos cruzaron el canal desde el continente europeo, trayendo el bronce y la metalurgia a la cultura de la Edad de Piedra. "Fue un giro muy interesante", dice Pearson. "De alguna manera, Stonehenge fue el canto del cisne."

Publicada por La Nación.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Hallan en Brasil los restos de la decapitación más antigua de América



Rondaría los treinta años cuando la muerte lo sorprendió. Pertenecía a una comunidad de cazadores recolectores que vivió hace 9.000 años en la región de Lagoa Santa, al este de Brasil. Los demás miembros del grupo lo enterraron en una tumba circular de unos 40 centímetros de diámetro y lo sepultó bajo cinco losas de roca caliza. Antes, le habían cortado la cabeza y colocado las manos, amputadas, sobre la cara, una mirando hacia arriba y la otra en posición contraria.

“Estamos ante el caso de decapitación más antigua documentada en el Nuevo Mundo - explica a Big Vang en una entrevista telefónica el investigador André Strauss, del Departamento de Antropología Evolutiva del Instituto Max Planck-. Que le cortaran la cabeza no tuvo que ver con motivos punitivos, sino que formaba parte de un ritual funerario”.

Este individuo fue hallado en 2007 en el yacimiento brasileño de Lapa do Santo. Un equipo internacional de investigadores encontró fragmentos de un cuerpo enterrado, al que llamaron ‘Entierro 26’: un cráneo, una mandíbula, las seis primeras vértebras cervicales y dos manos amputadas.

Junto a él no había nada más, ningún elemento de ajuar, pero la disposición del cuerpo y sobre todo de las dos extremidades sobre el rostro –la derecha sobre el lado izquierdo de la cara con los dedos apuntando hacia la barbilla y la izquierda, al revés-, hacían sospechar a los investigadores que aquella no era una decapitación con finalidad de castigo o para obtener un trofeo de guerra, como otras que anteriormente se habían descubierto en la zona de los Andes.

“Este individuo no tenía las manos dejadas de cualquier manera, sino que se las habían colocado de forma cuidadosa e intencionadamente. Creemos que esa disposición podría estar asociada con un ritual para reforzar los lazos sociales del grupo. Llevaban la muerte, algo tan personal, a un nivel colectivo en el que todos los miembros de la comunidad compartían el momento funerario”, explica Strauss.

Publicada por Clarín.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Los huesos de un indígena de Gran Canaria tienen "grabada" la crueldad de la colonización europea



Una reciente investigación pone de relieve la brutalidad de la colonización de la población local de la isla subtropical de Gran Canaria a manos de la Corona de Castilla, a raíz del hallazgo de los huesos de un hombre con traumas graves en cabeza, brazos, espalda y pelvis. 

Un equipo de arqueólogos dirigido por Jonathan Santana Cabrera, de la Universidad Estatal Península de Santa Elena, en Ecuador, ha publicado en la revista "International Journal of Osteoarchaeology" una investigación que pretende probar la violencia y la crueldad con que se emplearon los europeos a la hora de subyugar a los nativos de la Isla de Gran Canaria durante su colonización en el siglo XV.

En una tumba colectiva de indígenas en Los Acarreaderos, en Gran Canaria, fue descubierto el esqueleto de un hombre joven que presentaba un total de 13 heridas, incluida una grave cortadura que le rompió el cráneo. Las heridas le fueron infligidas por una o más espadas desde diferentes ángulos de ataque, y se produjeron al mismo tiempo, causándole probablemente la muerte instantánea. El indígena no pudo en ningún caso defenderse ya que no contaba con armas de metal como las de los colonizadores ni tampoco con armadura.

El hallazgo representa una muestra de "la violencia interpersonal entre los europeos y los nativos que se hizo frecuente en ambos lados del Atlántico", concluyen los investigadores.

Publicada por RT.

viernes, 28 de agosto de 2015

Raanan Rein: "Perón no era nazi, catapultó a los judíos a la vida pública argentina"

 

Derribar mitos es una de las tareas más codiciadas de los historiadores. Ante una afirmación repetida hasta el hartazgo, un documento que pruebe lo contrario suele funcionar como antídoto. Y si de peronismo se trata, hay una lista interminable de ideas que se han implantado en el ideario colectivo que demandan una revisión. Raanan Rein, vicepresidente de la Universidad de Tel Aviv, visitó Buenos Aires para contarle a los argentinos que hay una idea insostenible: que Perón tenía simpatías con el nazismo y antipatías con el judaísmo. Y ofrece pruebas contundentes.

Los muchachos peronistas judíos (Sudamericana) es una investigación sobre los argentinos judíos y el apoyo al Justicialismo. Para indagar en esta relación entre peronismo y judaísmo, el autor primero repasa las razones por las cuales se erigió este mito de un Perón antisemita: "La neutralidad de la Argentina durante la Segunda Guerra Mundial, la entrada de criminales de guerra como Eichmann al país y ciertos apoyos de extrema derecha durante la campaña de Perón cristalizaron esta imagen", detalla el historiador.

Pero inmediatamente aclara que "todas estas cuestiones pueden explicarse en su contexto histórico", para concluir que las dos primeras presidencias de Perón fueron las que mejores vínculos diplomáticos tuvieron con el Estado de Israel en la historia argentina.

Rein, profesor y también doctor en Historia en la Universidad de Tel Aviv, estudia al peronismo desde hace muchos años. Con un español fluido aunque acentuado con notas hebraicas, se muestra apasionado por su objeto de estudio, y enmarca esa fijación que tienen varios historiadores de todo el mundo por Perón: "En la historiografía escrita en América Latina fuera del continente son tres los temas que atraen la atención: la revolución mexicana, la revolución cubana y el peronismo". Publicó más de una decena de libros sobre la Argentina, el peronismo y el judaísmo.

Los muchachos peronistas judíos se convertirá, incluso, en un documental que lo mantiene ocupado reuniéndose con diversas instituciones judías en el país. Aquí, en diálogo con Clarín, un adelanto exclusivo de los temas más polémicos que trata el libro que saldrá a la venta en el país el próximo lunes.

- En la introducción del libro enumera una serie de "parentescos amigables" entre el peronismo y la comunidad judía. Pero despues dice que "la dirigencia de las instituciones judías comunitarias, una y otra vez, ha hecho un esfuerzo sistemático por borrar un fenómeno que no le parecía conveniente". ¿Cómo sería esto?
- Efectivamente: la dirigencia comunitaria, una vez que cae Perón, hizo un esfuerzo sistemático por borrar de la memoria colectiva este apoyo por parte de distintos individuos judíos y grupos judíos al primer peronismo. En parte fue un reflejo de la política de las nuevas autoridades nacionales, la Revolución Libertadora, para desperonizar la sociedad. Sin embargo, el éxito logrado por los dirigentes comunitarios judíos ha sido mayor que el éxito de las autoridades nacionales, y de hecho la mayoría de los argentinos judíos (y no sólamente ellos) siguen hoy con la idea de que la comunidad judía -como si se tratara de un todo homogéneo- era en su vasta mayoría hostil al peronismo. Están convencidos de eso. Y yo creo que fue un mito. Es una imagen falsa y distorsionada. Y para desafiar este mito hice un "borrón y cuenta nueva", y volví a las fuentes, que es lo que un historiador tiene que hacer.

- En el libro cuenta que la posición de neutralidad de la Argentina durante la Segunda Guerra Mundial es, en parte, el origen de esta visión del peronismo como antijudío. ¿Cómo se implantó esta idea en la sociedad argentina?
- Sí, este mito tiene que ver con la neutralidad argentina. Pero lo que yo digo es que hay que tener en cuenta que cuatro presidentes distintos, dos civiles y dos militares, estaban apoyando esta política (es decir, no es una política de Perón, sino una política argentina) y que en aquellos años gozaba de un apoyo bastante amplio. Hay otras razones: el hecho de que en su campaña electoral lo apoyaban algunas organizaciones de extrema derecha como la Alianza Libertadora Nacionalista y su alianza con la Iglesia Católica una imagen en distintos círculos judíos acerca de sus posiciones hacia los judíos. Y, por supuesto, la entrada de inmigrantes alemanes, huyendo de Europa después de la Segunda Guerra y, en particular, la entrada de algunos criminales de guerra a este país. En la historiografía, muchas veces te vas a encontrar con una operación controlada por Perón para abrir las puertas a estos criminales nazis. Esta es otra razón que apoya a la ide que el libro deconstruye: a mí me parece linda para una película de Hollywood, pero no para entender la realidad de aquellos años.

- Pero fueron muchos los que encontraron refugio en la Argentina. Incluso el "arquitecto" de la solución final, Adolf Eichmann.
- Sí, es cierto. Pero entraron también en otros países. Si uno no adopta una perspectiva comparativa, puede caer en este mito de que la Argentina fue el refugio con "r" mayúscula para todos los criminales de guerra. La mayoría de los que entraron lo hicieron con documentos falsos, a veces lo hicieron por una presión que el Vaticano ejerció sobre el gobierno argentino. Y en algunos casos como Eichmann, no es que una vez que entraron al país se los recibieron con los brazos abiertos y lograron insertarse en la sociedad. sin ninguna duda es una figura especial. Pero si uno mira la política de otros gobiernos argentinos posteriores, esta política de mantener a la soberanía a todo costo y rechazar los pedidos de extradición caracterizó a otros gobiernos también. Y es recién en la segunda mitad de los años 50 que se empieza a saber que había criminales de guerra nazis en el país, cuando empiezan a aparecer notas en medios de comunicación. Lo que sí existió fue un plan para traer al país a científicos y técnicos alemanes. Pero aquí también hay que adoptar una perspectiva comparativa: todo el mundo tenía interés en aprovechar esta oportunidad de captar a gente muy preparada en Alemania, que podía contribuir al desarrollo industrial y científico. Por eso entraron científicos alemanes a Estados Unidos, la Unión Soviética y otros países entre el 47 y el 49.

- Hay una segunda parte de tu argumentación que apunta a otra cuestión que también para vos es un mito: la caracterización de Perón como fascista. ¿Cómo sería eso?
- Hay que tener en cuenta, primero, que por lo menos en los debates políticos acá, la gente usa el término "fascista" con mucho simplismo. El hecho de que Perón tuviera la formación de un militar, ante todo, no apunta al Perón fascista. ¿Por qué? Bueno, el hecho de haber ido a Italia a adquirir experiencia en el alpinismo no significaba que se hubiera hecho un gran estudioso del fascismo o que se juntara con dirigentes fascistas y discutiera con ellos sobre los principios de esta doctrina. Perón era un líder carismático. Mussolini era un líder carismático. Pero eso no significa que hayan tenido similitudes políticas. En Perón uno nota cierto autoritarismo, sí, es cierto. Pero uno no tiene que ser fascista para tener características autoritarias. Cuando uno habla de fascismo, por último, tiene que pensar en la base social del movimiento. Y la base social del fascismo era muy distinta de la base social del justicialismo. Por la idiosincrasia de la sociedad y economía argentina, en particular, y por el uso de la violencia política, tan común en la Italia fascista, no se notaba en aquellos años en la Argentina.

- "Las elites argentinas no se caracterizaron por su apertura a la comunidad judía", dice en el libro. ¿Por qué?
- Las elites argentinas tenían una actitud muy ambigua y hasta contradictoria respecto de los inmigrantes, especialmente los inmigrantes no católicos y no europeos. Entonces era bastante difícil para los argentinos judíos, los árabes, los japoneses, integrarse en distintos ámbitos de la sociedad argentina. El caso del primer peronismo, lo que vemos es que este énfasis sobre el crisol de razas, según el cual los inmigrantes tenían que dejar de lado todos los rasgos étnicos y todos sus legados, sus idiomas, para convertirse en argentinos. Perón, que rechazó muchas ideas liberales, no puso énfasis en los derechos individuales pero sí en los derechos de grupo. Entonces legitimó los distintos grupos de inmigrantes con su esfuerzo de mantener algún componente identitario étnico a la par de la argentinidad. En ningún momento Perón vio una contradicción entre su condición de argentinos y su identida como árabes, japoneses, judíos. Al contrario, Perón intentó instrumentalizar o aprovechar los lazos de estos grupos de inmigrantes con sus madres patria. Yo argumento en este libro que Perón le abrió las puertas a la argentina multicultural de hoy en día, a diferencia de la extrema derecha. El Perón de los años 40 y 50 no habló en términos de una doble lealtad o una contradicción. Es más, en un discurso dice que un buen judío en Argentina debe apoyar al sionismo y al Estado de Israel.

- Entonces, ¿cuándo aparece esta idea de Perón antisemita?
- Antes de la llegada de Perón al poder. Ya durante la campaña electoral de fines del 45 y principios del 46 se estaba cristalizando esta imagen. 

- ¿Quién fue Amram Blum y por qué es importante en tu investigación?
- Era un rabino ortodoxo que vino de Jersualém, que vino de la comunidad judeo-siria, y logró, por su brillantez, tener mucho peso y mucha influencia dentro de la colectividad judía. Él se transformó en un consejero de Perón y se transforma en un nexo entre Perón y la colectividad judía. Eso molestaba mucho a los opositores a Perón y contribuyó a crear, incluso, una imagen "judía" para el peronismo. Los carteles de los nacionalistas católicos durante el conflicto entre Perón y la Iglesia a fines del 54 y durante el 55 a veces se referían a la influencia del judaísmo sobre el peronismo. Aquí también radica una razón adicional: una vez que cae Perón, la dirigencia comunitaria judía se distancia de Perón para decir "nosotros no teníamos nada que ver con esta segunda tiranía que acaba de caer".

- ¿Cuál fue la postura de Perón frente a la creación del Estado de Israel?
- La Argentina se abstuvo en la votación de noviembre de 1947. Sin embargo, una vez que se establece el Estado de Israel, Argentina es el primer país latinoamericano en establecer una embajada en Israel. Manda el primer embajador judío en Argentina a Tel Aviv, que es Pablo Manguel -dirigente de la OIA- y cultiva lazos muy estrechos y muy importantes para el país recién establecido. Además, la fundación Eva Perón manda frazadas y medicamentos a los nuevos campamentos de inmigrantes en Israel. Fue una de las mejores décadas de relaciones bilaterales y una de las décadas con menos incidentes antisemitas en toda la historia Argentina.

- El libro maneja una hipótesis muy fuerte: que el peronismo lanzó a la comunidad judía a la esfera pública argentina ¿En qué basa esto?
- Te puedo contestar primero con un par de ejemplos. Dedico mucha atención a los intelectuales judíos que apoyaban al peronismo y a la figura de César Tiempo, uno de los intelectuales judíos más importantes en este país en el siglo pasado. Cuando acepta él acepta el cargo de director del suplemento cultural del diario La Prensa, expropiado por el gobierno peronista, durante dos o tres años publica allí a más autores judíos que el diario La Nación en 50 años. Es decir, con el peronismo se abren nuevas oportunidades para los judíos en este país, lo cual es otra prueba de que Perón no era nazi, sino que más bien catapultó a los judíos a la vida pública Argentina. No es lo mismo decir esto que insinuar que estaban excluidos en la argentina pre-peronista, pero el acceso que tienen a distintos cargos y entidades estatales, representa no solamente un cambio cuantitativo, sino también cualitativo.

- ¿Es un libro incómodo para el peronismo, el judaísmo, para ambos o más bien lo contrario?
- Para algunos peronistas, sin ninguna duda. Para algunos judíos, sin ninguna duda. No puedo generalizar, pero ya recibí algunos comentarios en el sentido de que "no es el momento oportuno para publicar este libro".

- ¿Por qué?
- Porque estamos en medio de una campaña electoral, y unos y otros pueden utilizarlo para sus fines. Yo estoy haciendo mi tarea de historiador. Y tengo suficiente experiencia para saber que una vez que publicás un estudio, ya no es solamente tuyo. Y cada uno lo puede interpretar y usar según sus criterios ideológicos. Lo importante es que la gente interesada lo lea y discuta. Después, cada uno puede sacar sus conclusiones. Pero como historiador, siempre digo que para mejor entender el presente, tenemos que acercarnos al pasado. Entender el papel jugado por distintos judíos en el primer peronismo, desde sus inicios, en algunos casos, nos ayuda a entender también la presencia judía en el peronismo de fines de los 62 y principios de los 70, la presencia judía en el menemismo de los 90 y, por supuesto, la presencia judía en el kirchnerismo. Pero sin entender lo que sucedió en aquel primer peronismo uno pierde la posibilidad de entender cambios y continuidades en la historia.

Publicada por Clarín

miércoles, 26 de agosto de 2015

El último mensaje



“No tengo condiciones de mártir –señaló Salvador Allende en su último mensaje radial a los chilenos, el 11 de septiembre de 1973 a primera hora de la mañana-, soy un luchador que cumple una tarea que el pueblo me ha dado (…) Que lo sepan, que lo oigan, que se lo graben profundamente: dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el gobierno porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Solo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo (…) El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse”.

Moniz Bandeira, Luiz Alberto. Fórmula para el caos. La caída de Salvador Allende (1970-1973). Buenos Aires: Corregidor. 2011. P 433